Autocuidado, la clave para desactivar viejas heridas emocionales.
- Analia Astegiano
- 14 oct 2025
- 2 Min. de lectura

¿Qué espacio de cuidado propio tiene tu vida de adulto hoy?
Cuando hablo de autocuidado el cuerpo me lleva a la sensación de estar sostenidos por mamá o papá, que son las personas que, en nuestra infancia, nos debieron brindar amor, sostén y protección. Pero ¿qué pasa cuando eso no estuvo?, ya sea porque no supieron cómo hacerlo o simplemente, no pudieron hacerlo mejor; es entonces cuando toca cuidarnos a nosotros mismos. Entonces es cuando podemos comenzar algo así como “automaternarnos o autopaternarnos”.
"Todo ser humano es el autor de su propia salud o enfermedad”
Buda
Por lo general lo logramos eligiendo conductas que nos hagan bien como alimentarnos de manera sana, descansar, jugar, reír cada vez que sea posible y si es con vínculos amorosos mejor aunque como ya sabemos, el cerebro no distingue entre verdadero o falso, por ende es válido inventar una risa frente al espejo, nuestro guardián solo registrará que estamos felices!
Es clave incluir como parte del proceso relaciones sanas, vínculos donde quieras permanecer y no estar por un deber, esos que quieras conservar en tu vida y te sumen, no olvidar tomar decisiones importantes como “poner distancia física o emocional” cuando sea necesario; autocuidado es poner límites a los demás para cuidar tu propio jardín, es defenderte cuando toca, es protegerte. También es hacer cosas nuevas, innovar, salir de la rutina. Esto es en gran medida, nutrir y cuidar a tu niño/a interior, esa voz que muchas veces nos exige y exige a los demás que NOS DEN aquello que creemos, necesitamos.
¿Y si comenzamos a darnos eso nosotros?
Una manera de comenzar a caminar pasos hacia nuestro autocuidado es permitirnos sentir toda la gama de emociones que el cuerpo registra, incluso las más densas. Darles un espacio, abrazarlas. No somos de una sola forma, somos un Universo de partes que necesitan ser vistas y reconocidas.
No es necesario estar siempre bien.
Vivir de un modo auténtico dejando atrás el perfeccionismo y el positivismo en donde tu meta sea la autoaceptación.
Si culpamos a los demás por lo que no conseguimos o no tenemos, nos volvemos víctimas de la situación y además, quizá sin querer, las personas que más queremos, se terminan alejando.
¿Qué puedo hacer con esto que pasa en mi vida? ¿Tengo el poder de resolverlo? ¿En qué contribuyo a que esta situación perpetúe?
“Sentir nuestras emociones, aquello que sentimos en cada ocasión de la vida, es ser conscientes de la historia que nos contamos cada día. Y esto influye en nuestra interacción con el medio ambiente y en las respuestas que recibimos”
Damásio
A veces hay mucho miedo al cambio, a veces nuestra autoestima está muy golpeada porque así nos construimos. Si nos sentimos muy atrapados, una buena decisión es buscar ayuda, no obstante la llave para salir de ese lugar donde nos sentimos vacíos, improductivos, donde escasea la alegría es nuestra. El malestar tiene que surgir de la profundidad de nuestra alma.
Entonces te animo a revisar…
¿Qué partes tuyas no te animas a reconocer, a darles un lugar? ¿Qué emociones te avergüenzan o evitas mirar en profundidad que tu cuerpo tiene que mostrarlas?
Y lo más importante…¿Qué se esconde detrás?
Analia Astegiano
Bioneuroemoción®



Comentarios