Lumbalgia: cuando las emociones pesan.
- Analia Astegiano
- 5 nov 2023
- 3 Min. de lectura

Existen evidencias claras del impacto que tienen las emociones y el estrés crónico sobre la salud y el bienestar físico, la OMS señala que el dolor lumbar es una de las causas más frecuentes de enfermedad entre los adultos provocando además de relativa incapacidad, una tasa elevada de ausentismo laboral.
El síntoma físico esconde un propósito y una intención: nos invita a indagarnos, a mirar hacia adentro para lograr una transformación que nos lleve a una mejor versión de nosotros mismos.
Tanto si existen procesos estructurales como sino, en el origen del síntoma, sabemos que detrás de la manifestación física, se esconde un sentido simbólico que guarda relación con el peso de lo que cargamos.
“Lo que se mantiene en la mente, tiene a manifestarse”
(Hawkins, 2014)
La carga que se expresa en la zona lumbar
La columna lumbar junto con la columna cervical forma el eje que sostiene al cuerpo, lo que nos mantiene erguidos. Allí se soporta el peso de las cargas (reales o simbólicas) que llevamos en la vida.
Cómo gestionar tales cargas, dependerá fundamentalmente del ambiente en el que cuando niño, te has desarrollado, sobre todo en relación a tu madre ya que cualquier estado emocional de ella, lo vives como propio, y así es como vas creciendo y adquiriendo la responsabilidad de asumir como propias, las pesadas cargas, sobre todo de quien te ha dado la vida.
Ciertos pesos llevados durante un tiempo con los descansos necesarios soltando para ir más livianos, nos permite una movilidad conservada de la columna, no obstante, cuando este es excesivo y por un tiempo prolongado, el cuerpo comienza a manifestarse y nos lleva a detener la marcha.
Aspectos psi que influyen en el dolor lumbar
El sentido simbólico de la columna lumbar guarda relación con nuestra valía, el autocuidado, el ambiente amoroso en el que nos hemos desarrollado y la autoestima que tenemos de nosotros mismos. Juega un papel importante a la hora de sentirnos confiados y seguros.
Personas invadidas por el enojo, la ira, la tristeza, los pensamientos negativos y el exceso de cargas que sostienen, tienen un porcentaje aumentado de lesiones lumbares y por ende, dolor lumbar.
La falta de recursos para gestionar el estrés, la inseguridad, la renuncia a ser nosotros mismos y la rigidez son algunas de las características de quienes padecen síntomas lumbares.
«No puedes evitar que el pájaro de la tristeza vuele sobre ti, pero puedes evitar que anide en tus cabellos»
Proverbio chino
Comprender que el daño radica no solo en hacernos cargo de lo que no nos toca, y por demasiado tiempo es clave. Por ende, el cómo asumes ese peso y de qué manera podes aligerar tu carga, serán las bases para tu bienestar físico y emocional.
Es preciso comprender que a la hora de llevar cargas que no nos pertenecen, buscamos algo más, escondemos de manera inconsciente la necesidad de obtener un beneficio: amor, reconocimiento o seguridad.
Para reflexionar:
¿Qué responsabilidades llevas para sentirte valioso/a o para ser aceptado/a?
Esta respuesta te conducirá a la intención con la que estableces compromisos que no te conducen a nada más que a “ataduras afectivas y dependencia” de otros, y que a corto o mediano plazo, terminarán por afectarte. Cuando haces esto consciente, podes elegir como vivir de una manera más saludable y auténtica.
“Decir adiós, nos permite crecer”
Poder soltar implica un desafío y puede incluso, alejarnos de un entorno “cómodo y seguro”, no obstante es el único camino hacia la libertad emocional, quienes te sigan acompañando en el viaje de la vida, serán quienes de verdad tienen que estar con vos.
¿Qué me llevo?
Ser y vivir de un modo más flexible, elegir lo que más nos convenga sin el miedo a perder a los demás por ser honestos con nosotros mismos, pedir ayuda y animarnos a soltar aquello que nos hemos impuesto a llevar, son las claves para el crecimiento personal y comprender cuál es el mensaje que se esconde detrás del síntoma que debemos descifrar.
Hazte estas preguntas para finalizar:
¿Qué cargas me estoy imponiendo? ¿A quién estoy protegiendo? ¿Qué pasaría si las suelto?
Analia Astegiano
Bioneuroemoción®



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